Viajes a Uzbekistán

Fantástica oportunidad para conocer los secretos de Uzbekistán, en plena ruta de la seda. Pasee por su callejuelas de leyenda y admire sus bellísimas madrazas, antiguas escuelas islámicas, distribuidas a lo largo del país. Las míticas ciudades de Samarcanda, Khiva y Bukhara, además de Tashkent están a su alcance en este viaje. Uzbekistán está esperando a que lo descubra.

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Circuitos por Uzbekistán

Un circuito por Uzbekistán es mucho más realizar un viaje a Asia Central. En realidad, lo que os proponemos es descubrir ciudades tan mágicas como Samarkanda, conocer los grandes monumentos que jalonaban la mítica Ruta de la Seda, maravillarse con algunas de las más imponentes mezquitas del mundo como las que hay en Bukkara o en Tashkent, y atravesar paisajes que nos harán sentirnos exploradores de otros tiempos. Todo eso os lo ofrecen nuestros circuitos por Uzbekistán.

Uzbekistán y la Ruta de la Seda

Hacer turismo en Uzbekistán significa viajar por un territorio donde cada poca distancia surge una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad. Lugares donde se elevan monumentos que plasman un pasado esplendoroso que ni los largos años de ocupación soviética pudieron ocultar. Y es que muchos antes que tú hicieron este viaje a Uzbekistán, algunos con nombres tan míticos como Alejandro Magno o Gengis Khan, y otros muchos personajes anónimos que llegaron aquí siguiendo la floreciente Ruta de la Seda que durante siglos unió Oriente y Occidente.

Tashkent, la capital uzbeka

Todos los circuitos por Uzbekistán comienzan en Tashkent, la capital del país y principal vía de entrada, ya que allí se encuentra el aeropuerto internacional de esta república de Asia Central.

No obstante, hay que aprovechar un viaje a Tashkent para sorprenderse con esta ciudad desconocida pero tremendamente atractiva. Así que os proponemos pasear por su monumental casco histórico donde se suceden las viejas madrasas o escuelas coránicas, algunas tan antiguas como la Madrasa Kukeldash levantada en el siglo XVI y otras reconvertidas en un interesante Museo de Artes Aplicadas como es la Madrasa Abdul Kasin. Y es que durante nuestros itinerarios por Uzbekistán pronto se descubre que es un país islámico, y de hecho en Tashkent está la mezquita de Hazrati Imam donde se salvaguarda el Corán más antiguo del mundo, datado en el lejano siglo VII.

Bukhara, un mar turquesa de cúpulas

Cualquier de nuestros recorridos por tierras uzbekas tiene una parada destacada en Bukhara, que también podéis encontrar como Bujará. Una ciudad que requiere varios días de visita, algo que tenemos muy claro en cualquiera de nuestros viajes a Uzbekistán, porque hay mucho que ver.

Para empezar la famosa mezquita de Kaylan con 288 cúpulas y un imponente minarete de casi 50 metros de altura que tanto impresionó al famoso conquistador Gengis Khan. Contemplando las mezquitas y madrasas de Bukhara, os podréis pasar horas. Pero hay mucho más, como el Mausoleo del emir Ismail Samaní levantado en el siglo X o la ciudadela Ark que desde el siglo V resistió de todo, salvo las bombas soviéticas de 1920.

La mítica Samarcanda

Ningún circuito turístico en Uzbekistán está completo sin una parada en Samarcanda o Samarkanda. Una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad, que es uno de los lugares más esplendorosos de la Ruta de la Seda, que hemos visto en películas y documentales, y que siempre está rodeada de una aura de leyenda que es muy difícil de describir y que solo se puede sentir una vez que se llega allí.

Cualquier estancia en Samarcanda comienza en su epicentro más monumental: la Plaza Registán. Una gran explanada donde se levantan las madrasas de Ulugh Beg, de Sherdar y de Tilla-Kari. Siendo cualquiera de ellas el mejor exponente del arte histórico uzbeco a base de cúpulas de color turquesa y brillantes mosaicos de tonos azules, verdes, dorados o blancos.

Pero el viaje a Samarcanda solo ha empezado. Todavía hay que ver el Observatorio astronómico, la necrópolis de Shazi Zinda, diversas mezquitas con la de Bibi Khanum, el mercado de Siyob donde catar los sabores más tradicionales de la comida uzbeka y desde luego el mausoleo de Tamerlán, también conocido como Timur, quién fue el último gran conquistador nómada. Un personaje con una vida fascinante y comprobaremos que el mausoleo donde reposa también lo es.